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sábado, 21 de junio de 2014

España S.A.

Y todo discurrió tal y como fue programado en la noche de los tiempos.

La prensa, toda la prensa afecta al régimen, cerró filas en torno a la figura del Heredero -al uso de los Heraldos que recorrían Castilla en la Edad Media- y anunció por todo el reino el advenimiento de un tiempo nuevo coincidente en su inicio con la entronización del nuevo Monarca. Ayer todos los editorialistas oficiales se afanaban en interpretarnos el discurso de Proclamación para que no se nos ocurra hacerlo por nosotros mismos. Ocurre igual que con la Biblia, que contiene casi más llamadas que texto. Personalmente la mía es la edición de Cipriano Valera y ya me pienso yo el significado de su contenido sin necesidad de intérprete alguno.

El discurso de Felipe VI, en mi humilde opinión, es una magnífica pieza de redacción que esconde algunas connotaciones bastante curiosas que explican perfectamente la visión que, desde Zarzuela, quieren imponernos con respecto a la historia de la familia. El primer punto llegó pronto, camuflado entre las frases de agradecimiento a su anciano padre:
  • [...] mi padre manifestó que quería ser Rey de todos los españoles. Y lo ha sido. Apeló a los valores defendidos por mi abuelo el Conde de Barcelona y nos convocó a un gran proyecto de concordia nacional que ha dado lugar a los mejores años de nuestra historia contemporanea.[...]
Con este párrafo limita el pasado familiar al tiempo del Infante Don Juan y excluye de la historia los actos de su bisabuelo Alfonso XIII, de los cuales quiere ser distanciado. Pero la Historia, la verdad histórica, es incontestable: Felipe de Borbón ha podido acceder al trono porque su bisabuelo organizó una conspiración armada que, a través de un golpe de estado que desembocó en una guerra fratricida, derribó la República Constitucional e instauró una dictadura sangrienta que durante su tiempo de vigencia exterminó a todos aquellos que consideraba sus enemigos. En 1947 Franco promulgó la Ley de Sucesión en la cual se dice que: 
  • Artículo 1º.- España, como unidad política, es un Estado católico, social y representativo que, de acuerdo con su tradición, se declara constituido en Reino.
  • Artículo 2º.- La Jefatura del Estado corresponde al Caudillo de España y de la Cruzada, Generalísimo de los Ejércitos, Don Francisco Franco Bahamonde.
  • Artículo 6º.- En cualquier momento el Jefe del Estado podrá proponer a las Cortes la persona que estime deba ser llamada en su día a sucederle, a título de Rey o Regente.
Se constituían entonces, al amparo de esta Ley los Consejos de Regencia y del Reino. Franco fue un Regente plenipotenciario con un solo encargo, preparar las condiciones sociales para la restauración de la monarquía borbónica aniquilando todo viso de oposición republicana a ello. Fue tan sanguinario y concienzudo en esta misión que -según el profesor Malefakis, catedrático de la Universidad de Columbia y experto en fascismos europeos- por cada asesinato político que cometió Mussolini Franco cometió 10.000. Y es de señalar que Alfonso XIII fue el padrino de boda de Franco, al que nombró Gentilhombre de Cámara de Su Majestad tal era el aprecio y la confianza que le tenía. Debemos reconocer que Franco ejecutó con inusitada eficacia la misión que le había sido encomendada viendo el resultado que 39 años después de su muerte está dando.

Tras los agradecimientos a sus reales progenitores, llegó el momento de introducir la segunda especificación para los historiadores y cronistas:
  • Señoras y Señores Diputados y Senadores: Hoy puedo afirmar ante estas Cámaras -y lo celebro- que comienza el reinado de un Rey constitucional. Un Rey que accede a la primera magistratura del Estado de acuerdo con una Constitución que fue refrendada por los españoles y que es nuestra norma suprema desde hace ya más de 35 años.
Intenta salir al paso de la polémica que recorre España sobre su legitimidad para acceder al trono apoyándose en una Constitución que los ciudadanos refrendamos porque no había opción a negarse dado el ruido de sables que atronaba el país: si queríamos una Constitución debíamos aceptar al tiempo la Monarquía. La pregunta era sencilla:
  • ¿Aprueba el Proyecto de Constitución?
Tampoco los resultados del Referendum fueron todo lo rotundos que nos intentan hacer ver; tan solo el 58'97% del censo electoral aprobó la Carta Magna; el 41'02% restante no la refrendó o se abstuvo. Y es qué en realidad, aunque hayan eliminado los espantajos propios del lenguaje fascista, la mayoría de sus artículos son un refrito de las Leyes Fundamentales del Reino unificadas en un solo documento. Item más, consolida al Jefe del Estado como Capitán General de los Ejércitos -es el único que puede alcanzar tal empleo- y define al Ejército como garante del cumplimiento de la Constitución que le entroniza.
  • Artículo 8º.- Las Fuerzas Armadas, constituidas por el ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, su integridad territorial y el ordenamiento constitucional.
Y el ordenamiento constitucional que las huestes reales deben defender es el que especifica qué Él, su mando supremo, es el Rey y esto una Monarquía hereditaria. No debemos olvidar jamás que en los Ejércitos la garantía radica en el cumplimiento sin preguntas de las órdenes dictadas por un superior; "Obediencia debida" le llaman. Quizá haya esto contribuido en algo a la súbita monarquización del corazón republicano del PSOE. En nuestra Constitución cada Derecho tiene sus correspondientes salvedades que permiten anularlo de forma "legal". Ya se sabe, el que hizo la Ley hizo la trampa.

Este es el corazón del discurso de Proclamación; la autolegitimación del Rey en base una vez más a la
manipulación del pasado histórico español en el mejor estilo de Don Ricardo de la Cierva. Nos dice el Monarca que gracias a que su padre abrazó los valores defendidos por su abuelo España ha vivido la época más próspera de la era contemporanea y tampoco es cierto; apenas 8 años de falsa bonanza económica en un periodo que comprende un total de 39 y este periodo es el denominado cómo "Burbuja inmobiliaria", precisamente en el que se inicia el gran saqueo de las Cajas de Ahorros y que nos ha arrastrado hasta la situación que ahora vivimos. Debemos recordar que el virrey Aznar borró completamente la información que contenían los discos duros de Presidencia del Gobierno cuando Rajoy perdió las elecciones de 2004. Las consecuencias del periodo que entonces se inició son casi 6 millones de parados, 2 millones de niños con graves problemas de alimentación, españoles buscando en los cubos de basura algo que comer y fortunas que aumentan de forma escandalosa mientras el Gobierno baja los impuestos a la compra o alquiler de yates y a la adquisición de obras de arte. Este es el país que Él no se atreve a definir.

Además ¿cuales son esos valores de los que tanto se habla pero que nadie enuncia? Porque en 1960 Doña Victoria Kent expresaba en su revista Iberia -editada en Nueva York- su desencanto con Don Juan, del que decía:
  • Don Juan unas veces dice a los hombres de "la Corte" que su monarquía será liberal y otras veces declara [...] que seguirá el "movimiento del General Franco".
Y no es extraño que una persona como él -que primero intentó unirse a los sublevados entrando en España de incógnito, bajo la falsa identidad de Juan López, y viajando a Burgos, donde fue amablemente invitado a abandonar el país y escoltado por la Guardia Civil enviada por Mola hasta la frontera y que después escribió directamente al mismísimo Franco para rogarle que le permitiese incorporarse a la tripulación del crucero Baleares- moviese en 1941 y 1942 Roma con Berlín para intentar conseguir los avales necesarios para acceder al trono que Franco le negaba entonces. En 1945, eso sí, se declaró partidario de los Aliados a través de su Manifiesto de Lausana y continuó buscando avales sin conseguirlo. Suya es la frase que hace referencia a las algaradas callejeras de los falangistas tras la elecciones de Febrero de 1936:
  • Tengo el convencimiento absoluto de que Falange en la calle y las minorías monárquicas en el Parlamento acabarán con toda esa gentuza y con tanta farsa de parlamentarismo, elecciones y monsergas. Sin contar con que el Ejército no lo aguanta. Y si no, al tiempo.
Claro, él se había declarado desde el principio heredero de los valores más tradicionalistas encarnados por figuras como Maeztu o Calvo Sotelo. ¿Es a esos valores a los que se refería Don Felipe VI?

Por otra parte, intenta fortalecer su legitimidad con el argumento de que la Constitución fue consensuada por todas las fuerzas políticas y refrendada por los españoles. Y tampoco es cierto esto, pues faltan datos en el enunciado que impiden plantear correctamente la ecuación. La Ley 46/1977, de 15 de Octubre, Ley de Amnistía, fija en artículos y apartados diseminados por toda ella la impunibilidad, la renuncia del Estado a ejercer la acción penal sobre aquellos que vulneraron bienes jurídicos básicos. De esta forma, encontramos:
  • Artículo 2º
  • a) Los delitos de rebelión y sedición, así como los delitos y faltas cometidos con ocasión o motivo de ellos, tipificados en el Código de Justicia Militar.
  • e) Los delitos y faltas que pudieran haber cometido las autoridades, funcionarios y agentes del Orden Público con motivo u ocasión de la investigación y persecución de los actos incluidos en esta Ley.
  • f) Los delitos cometidos por los funcionarios y agentes del orden público contra el ejercicio de los derechos de las personas.
  • Artículo 4º.- Quedan también amnistiadas las faltas disciplinarias judiciales e infracciones administrativas o gubernativas realizadas con intencionalidad política, con la sola exclusión de las tributarias.
¿Qué estaba amnistiando esta Ley de punto final realmente? El Golpe de Estado de 1936, que tenía como objeto la extinción de la República y el restablecimiento de la Monarquía. Pero el Alzamiento no se produjo porque se le ocurriese a un grupo de militares o a Franco. Antes de ello, a partir de la sentencia que las cortes dictaron el 26 de Noviembre de 1931 contra Alfonso XIII condenándole por un delito de Alta traición,
  • Don Alfonso de Borbón será degradado de todas sus dignidades, derechos y títulos, que no podrá ostentar ni dentro ni fuera de España, de los cuales el pueblo español, por boca de sus representantes elegidos para votar las nuevas normas del Estado, le declara decaído, sin que pueda reivindicarlos jamás ni para él ni para sus sucesores.
casi todos los principales grupos conspirativos habían sido formados y se hallaban afanados en preparar la
rebelión para restablecer una monarquía autoritaria con el apoyo de todas las fuerzas de derechas y la complicidad de la mayoría de la oficialidad del ejército. El fracaso de la Sanjurjada del 10 de Agosto del 31, impulsada por Melquiades Álvarez, Manuel de Burgos y Mazo y Lerroux, entre otros, llevó al inicio de movimientos encaminados a dotar de mayor organización a los grupos que conspiraban. De esta forma, a finales de 1932 se celebró en casa de la vizcondesa de la Gironde una reunión presidida por Alfonso XIII en la que se acordó la formación de un partido monárquico, misión que se otorgó a Antonio Goicoechea, y una asociación militar para la organización de un golpe de Estado que restableciera la monarquía. El 12 de Enero de 1933 Alfonso XIII entregaba a Goicoechea una credencial otorgándole todos los poderes para solicitar ayuda y proseguir las actividades de restablecimiento de la monarquía. Cuando, tras la constitución de la C.E.D.A. el 3 de Marzo de 1933, Goicoechea rompe con ellos el mismo Gil Robles viaja a París (Junio de 1933) para entrevistarse con Alfonso XIII y asegurarle su compromiso de restauración monárquica. Al mes siguiente se celebró otra reunión entre ambos, en el mismo lugar, en la que se confirmaron en la línea de conducta a seguir. El 29 de Octubre, Jose Antonio Primo de Rivera pronunciaba en el Teatro de la Comedia de Madrid, en el mitin fundacional de Falange, la frase más esclarecedora:
  • No hay más dialéctica admisible que la dialéctica de los puños y las pistolas.
En 1933, con la aquiescencia y participación de los Borbones, el camino definitivo hacia la restauración monárquica se había trazado. El resultado de todos aquellos movimientos conspirativos lo conocemos bien y hoy los borbones vuelven a sentarse, generación tras generación, en el trono.

Y no he oído en el discurso que el monarca hablase de reparto equitativo de la riqueza o que plantase cara a la corrupción que corroe los mismos cimientos del Estado, empezando por el partido que sustenta al Gobierno y a alguno de sus ministros, o sobre las decenas de miles de cadáveres que aún yacen en las cunetas víctimas del terror franquista. En su discurso, con la salvedad de lo que he señalado sobre su propia legitimidad, no ha dicho cosa alguna que no diga hasta el virrey Rajoy en los suyos. Esto me reafirma en que España no es más que el negocio familiar de los Borbones y que el jueves, de la misma forma en que Carlos Alcántara heredará un día de su padre Antonio Alcántara "Estandartes y banderas", Felipe de Borbón ha heredado la que es la empresa de su familia desde el año 1700; incluso con un Consejo de Administración en el que se sientan las mismas familias que, desde antaño, nos sangran: "España S.A".

No. Felipe VI podrá ser un monarca legal puesto que la Ley dice que debe ser monarca, pero la Legitimidad es algo que únicamente le puede otorgar el refrendo del pueblo español; y esa no la obtendrá hasta que convoque un Referendum y lo gane, por muy bonitos y vacíos discursos que escriba. El grave problema es lo manipulada que está nuestra Historia cuando nos la cuentan de niños, intentando que el horror de los asesinatos se diluya en el olvido, y lo que nos cansa a los españoles escarbar en ella para encontrar la verdad por nosotros mismos.

Y así nos va.