Translate

martes, 27 de mayo de 2008

A modo de presentación


Hola.

Me jugó una mala pasada este cacharro. Se zampó lo que había escrito y no tuvo piedad ni pidió perdón. No me importa. Tengo claro que es una maniobra más para enfriar lo escrito. A estos del sistema les asusta lo que la gente dice en caliente. Al cabo del tiempo lo único que hace es descubrir sus manejos y sus chanchullos. Y desconfiar de todo el mundo. Ya se sabe que siempre pagan justos por pecadores.

Hablaba en mi primer intento de lo políticamente correcto. No voy a ser "políticamente correcto". No quiero serlo. Quiero contar lo que veo y lo que siento. Lo que sucede a mi alrededor. Más allá de los convencionalismos, existe vida.

Nos aferramos a nuestra SUPER-PANTALLA-PLANA para no verlos. Parece que ver el Telediario en dimensiones grandes nos exima de nuestra responsabilidad y haga que nos consideremos por encima de los que no logran intuir las calamidades.

No solo intuimos las calamidades; las sabemos. Sabemos como está el mundo y no hacemos nada para que salte de una vez el sistema. ¿Cuantas veces hemos dicho aquello de que si todos los obreros nos paramos el mundo colapsa? Pues es cierto. Si paramos todos el sistema se va al garete. Lo que ocurre es que tendríamos que trabajar duro para conseguir algo de comida que llevar a casa... Ponernos de acuerdo... Ser racionales de una vez por todas... Y eso nos da miedo. Claro, si no somos ni capaces de ponernos de acuerdo con el vecino, que está tan puteado como nosotros, ¿como nos vamos a poner de acuerdo con el resto de la humanidad?

No encontramos más alternativa que la de aguantar al patrón par soslayar la posibilidad de ser responsables.

Nos creemos por encima de los habitantes de la tierra de siglos pasados. ¿En qué hemos mejorado con respecto a los esclavos egipcios?

A ellos les daban un saco de lentejas y otro de cereal para el año, choza y concesión para aquello que pudiesen, de un modo u otro, conseguir. Hoy en día nos lo entregan, es lo mismo, en forma de sueldo; unos cuantos papeles pintarrajeados. Pero no da para más que para una choza, a veces, muchas, compartida, un saco de lentejas, o arroz, y un montón de hipotecas. Si eres esclavo fijo te conceden un préstamo. Pero, antes de que te lo concedan, has tenido que confirmar, más allá de toda duda, que eres capaz y tienes vocación de aguantar los latigazos. Incluso te hacen presentar el certificado de "Flagelado in pectore". Has de ser completamente fiel al sistema.

Te, nos, intentan convencer de que es mejor caminar despacio y consensuar con los patrones que luchar contra ellos. Es mentira. Los patrones lo único que hacen es conseguir dinero para ellos. Se las buscan para que la mano de obra, osea tú, les salga lo más barata posible. Y tú, sí TÚ que lees esto, dices que SÍ. Y continúas peleando con Pepito sobre quien de los dos se cepilla a Zutanita o sobre si es más conveniente que Raul, vaya por Dios, juegue en la Selección.

Todo es miedo. Miedo a la propia responsabilidad. Al final no somos nada. Votamos a aquel que, aunque sea fraudulentamente, creemos que puede recalificarnos los 2000 mts de mierda que tenemos para sacar cuatro adosados. Y no pensamos en que el mundo se ahoga en humo. Y no pensamos en los demás. Ni siquiera en nuestros hijos, legatarios de esto que vamos, día a día, destrozando.

Si un marciano pudiese vernos por el ojo de un telescopio, estoy seguro de que perdería las ganas de venir a hacernos una visita. Fuentes innombrables me cuentan que parece ser que la disminución de visitas OVNIS que padecemos desde hace unos años se debe a que nos consideran una de las especies más atrasadas del Universo y no suscitamos su interés.

No me extraña. Debemos estar a años luz de la racionalidad, tal y como nos comportamos. Y si no lo entiendes, mírate a ti mismo en un semáforo. O te estás sacando el moco de las napias, o estás cagándote en la madre del de delante o miras a la moza de al lado. Pero no contemplas lo que te rodea. Y al que vende los Kleenex siempre le despides con cajas destempladas.

Bonito primer mundo somos...  Y así nos va.

Besos a tod@s